Todo lo que vendes, en un solo link.
Ámbar pone tus productos y servicios en un solo link, que puedes compartir en las redes sociales que ya usas para vender. Tu cliente lo abre, arma su pedido y te lo envía por WhatsApp listo para que lo atiendas.
El trabajo pesado es mandar la misma foto una y otra vez, repetir el precio en cada chat y armar un pedido cuando llegan tres capturas y un audio.
Esto es lo que Ámbar resuelve.
Todo en un solo link
Una página con la foto, el precio y el código de cada cosa que vendes, hecha para verse en un teléfono. La armas una vez y la usas en todos los chats.
Comparte en tus redes sociales
El link va a tu estado de WhatsApp, a tu bio de Instagram o TikTok, a un grupo de Facebook. Cada producto tiene además su propia dirección, así que mandas uno solo a quien te preguntó por él.
El pedido te llega escrito
Tu cliente te lo manda a WhatsApp con los códigos y el total puestos. Lo atiendes sin volver a preguntar qué era cada cosa.
Hasta dónde llega Ámbar
Ámbar ordena lo que ya haces. Tus redes siguen siendo donde te descubren, WhatsApp sigue siendo donde cierras y el trato sigue siendo entre tú y tu cliente.
Quien te escribe ya vio todo lo que tienes y a qué precio, y el pedido te llega escrito en vez de armarlo a mano. Más simple para ti y más simple para quien te compra.
Ámbar no trae clientes nuevos ni sube las ventas por sí solo. Tampoco toca tu dinero ni cobra comisión. El pago y la entrega se acuerdan en tu chat.
Esta página muestra joyería de acero. Ámbar sirve igual para velas, ropa, postres o servicios.